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Febrero 2014 - Este cuerpo no es el mio

Primeras palabraas de Chema de vuelta de Jordania, el primero de sus 4 Desiertos.

Por: Chema Martinez

Este cuerpo no es el mío

por » Chema Martínez @chemitamartinez

Aquí estoy de nuevo! sano y salvo en tierra firme, tras una semana en el desierto de Jordania! Como me gusta llegar a casa con esa sensación que te llena el cuerpo de energía al pensar que has dado lo mejor de ti, más allá de donde creías que llegaban tus fuerzas. Y qué gran gusto volver junto a la familia y que al terminar el día pueda meterme en la cama, después de haber estado durmiendo siete noches en el suelo de una pequeña jaima. Sólo con nuestros sacos de dormir, los miembros del equipo Corre 1km+ teníamos que encajarnos como figuras de Tetrix para intentar descansar unas pocas horas, antes de la siguiente prueba.

Han pasado cuatro días desde mi vuelta de la Sahara Race y aún no me siento recuperado del todo. Me siento cansado, mi cuerpo sigue dolorido y mis andares recuerdan a los de Chiquito de la Calzada. Deben ser las consecuencias de correr 250 kilómetros en 6 etapas consecutivas a través de un desierto de arena, tierra, cañones y rocas ;) Qué horror, pero que experiencia tan bonita a la vez. Tengo la sensación de que vuelvo con algo especial, algo distinto a lo que había sentido antes. Una mezcla de optimismo y felicidad que se junta con imágenes y recuerdos increíbles, salpicados de otros de dolor y agotamiento físico, hasta un extremo que nunca antes había experimentado.

Por todo ello, puedo decir que esta primera experiencia en la Sahara Race, la recordaré siempre como la prueba más intensa que he vivido nunca. Es increíble la sensación de haberlo dado todo y más cada día, en etapas tan largas y sin tiempo entre ellas para recuperar, además de conseguir un resultado mucho mejor del que podía imaginar. Pero sobre todo me encanta sentir que a mis 42 años sigo descubriendo nuevas experiencias que me llenan de ilusión y que me hacen ver que sigo con la fuerza y perseverancia suficientes para conseguir luchar por los retos que me voy marcando.



Correr en el desierto tiene algo especial que nunca antes había experimentado
. Recorres paisajes increíbles, con el único ruido del agua que llevas en tus botellas. En la etapa larga, que duraba 86 kilómetros (y en la que yo hice 94, ya que me perdí junto a un galés y un italiano) corres incluso de noche, con la única iluminación de las estrellas y la luz de tu frontal. Corres una media de 40 kilómetros diarios y lo tienes que hacer al máximo para conseguir el menor tiempo posible. En la etapa que menos corrí, estuve 3h y 8’, llegando a las 12h 27’que estuve corriendo, más allá de todos los límites en la etapa larga… Se puede decir que estás todo el día corriendo, y encima por la noche sueñas con correr y te duele todo el cuerpo…  Pero también había momentos tras las etapas de convivencia y compañerismo que fueron increíbles. Conoces gente maravillosa de la carrera y la organización con los que compartes grandes momentos, experiencias, vivencias y motivaciones y además te ves inmerso en la cultura y pueblos jordanos. ¡Una auténtica experiencia vital!

Este primer contacto con el desierto me ha aportado un conocimiento que seguro me sirve de cara a la siguiente carrera de junio. De hecho he pagado numerosas novatadas, que me enseñarán a no repetirlas en futuras pruebas. Correr en la arena es durísimo, te hundes, se te cargan las rodillas y cambias la pisada, pero lo más duro de todo fue (como esperaba) correr con la mochila durante toda la prueba. Como tienes que llevar durante toda la semana todo tu equipo y comida en la mochila, el primer día iba demasiado cargado y tuve que cargar con más de 9 kilos a la espalda, lo que me resultó durísimo, y pronto surgieron las ampollas y dolencias con las que tuve que convivir cada día. Además, hemos tenido jornadas de lluvias, tormentas de arena, unidas a las temperaturas habituales del desierto más caluroso del mundo durante el día y el frío que pasábamos en las jaimas durante la noche.

Tras la etapa larga, corrimos el último día 6 kilómetros, en homenaje al ganador de la Sahara Race 2014: el jordano Salameh Al Aqra. Yo puedo decir que estoy más que satisfecho, no sólo por mi segundo puesto en mi debut en las carreras de ultradistancia -ya que creo que los ganadores de esta prueba somos todos y cada uno de los 182 participantes que fuimos más allá de los límites físicos y mentales- sino por todo lo que me llevo de esta inigualable experiencia en el desierto que me hace amar aún más el deporte y donde se unen la perseverancia, el compañerismo, la convivencia y solidaridad.

Ya estoy pensando en la próxima prueba de la 4 Deserts, que será del próximo 1 al 7 de junio en el desierto chino de Gobi, el más ventoso del planeta. Y tras él vendrán el desierto de Atacama y la Antártida, las cuatro pruebas que formas el Grand Slam 4 Deserts y que éste año me he puesto como objetivo completar y seguir disfrutando de las experiencias inigualables que me aporten. Mientras llegan, como ya sabéis, No pienso, corro!!!

@chemitamartinez

***Publicado en: Grada 360