De Carreras (60 articulo/s)

Marzo 2010 - Bendecido por la locura

Los 4 desiertos, las carreras mas duras del mundo, segun algunos, contadas por un sufridor.

Por: Carlos Ultrarun

LOS 4 DESIERTOS UN MILLÓN DE PASOS POR LOS DESIERTOS MAS DUROS DEL MUNDO. Es difícil acordarme de que me pasa por la cabeza cuando decido intentar cruzar a pie los 4 desiertos mas duros del mundo participando en 4 carreras extremas, probablemente fue un bajón de azúcar, aunque ya a toro pasado y después de asumida la dureza del reto superado, no puedo hacer nada mas que alegrarme. Soy el tercero del mundo en terminarlas en este plazo. Gobi March, CHINA La aventura comienza en China, y una aventura que comienza en China siempre promete. Es la primera vez que me inscribo a una carrera en donde no te llevan de la mano a todas partes, y la verdad es que eso me da un poco de inquietud, pero al final es así como se vive una verdadera aventura. La carrera comienza en Kashgar, una importante ciudad del oeste de China, y capital de la ruta de la seda, lo que aumenta el interés y los nervios ya que está un poco mas lejos del famoso “quinto pino”. Después de un viaje largo y emocionante llego por fin a destino, y a la mañana siguiente, empieza el follón, lo primero, las verificaciones técnicas, en donde me revisan todo el material obligatorio con mucha atención, el control medico, y al autocar que nos vamos. 500 kilómetros de curvas a unos 3.000 metros de altura por la Karakorum Highway, la carretera entre países mas alta del mundo me dejan echo unos zorros, que no es lo ideal para correr una carrera extrema. Por fin, la primera noche, relativamente cómoda, me permite recuperarme y estar medio decente para el inicio de la aventura. La primera etapa, después de una gran fiesta por parte del pueblo de acogida, es a lo largo de un cañón, que esta flaqueado de grandes picos que alcanzan los 6.000 metros y la sensación de ser minúsculos en el universo es potente. Paisajes majestuosos se abren delante nuestro en cada recodo del río, y el recorrido, perfectamente marcado, nos hace cruzar puentes colgantes artesanales mas o menos estables y aldeas en donde la población ha hecho fiesta para vernos pasar hasta llegar a un fantástico campamento al borde de un agitado torrente de montaña. La segunda noche es para mi la experiencia mas emotiva de toda la carrera y quizás por eso me he enamorado de este tipo de pruebas, por la convivencia humana que un numero de participantes controlado te permite. Familias Taijik, muchas de las cuales no habían visto un occidental en su vida, comparten sus casas con nosotros, y nos abren todo su corazón convirtiendo la tarde y noche en una fiesta multicultural difícil de olvidar. En la tercera etapa para cambiar de valle, nos toca superar un collado a 3.800 metros que yo cruzo nevando, claro, en pantalón corto y camiseta. Después en la bajada seguimos un torrente que cruzamos unas 2.000 veces, hasta el campamento. La etapa cuarta es de transición, y empezamos a salir de la zona de los grande picos para adentrarnos en el desierto del Gobi propiamente, con vastas áreas yermas y horizontes infinitos. La etapa quinta es la definitiva, la larga, 90 kilómetros del tirón, que con 150 ya en las piernas no son fáciles, pero el la clave en una carrera por etapas, la que marca la diferencia. Nada mas salir, la primera rampa de unos 450 metros de desnivel nos baja a todos los humos y retomamos la humildad que debe estar presente siempre en una carrera larga, y menos mal, porque el día se hará muy largo. Un cañón serpenteante con el fondo seco nos lleva a otro en donde corre un torrente medio desbordado, y como no hay diversión sin riesgo, pues allá que vamos de cabeza, y siguiendo las marcas, cruzamos la corriente repetidas veces, algunas de las cuales esta a punto de llevarnos con el agua. Al final, hacemos pie, y subiendo una meseta empezamos la ultima parte de la etapa, el desierto mas duro y despiadado, el infinito vacío. La noche se apiada de nosotros y del intenso calor que hemos padecido de día y nos ofrece algo un poco de árnica, lo que nos permite terminar la etapa de un modo mas llevadero. El resto de los corredores llega en un lento goteo hasta incluso al dia siguiente que utilizan los últimos para completar la etapa. La ultima etapa no es tal, es mas una gran fiesta en donde como muertos vivientes, todos vamos recorriendo las calles de Kashgar ante los ojos atónitos de la población y completamos la primera fase del gran reto. Atacama Crossing, CHILE Sin tiempo de respirar, ni de decir Zaragoza, volvemos de China y nos encontramos haciendo la maleta para Chile. Las condiciones son mucho mas duras, el frío intenso y las dudas del equipo continuas, hasta el punto de comprar un plumífero en el aeropuerto de Santiago. La experiencia es un grado siempre, y el control de material en San Pedro de Atacama lo paso sin problemas. La primera etapa es dura, ya que nos tenemos que habituar al frío intenso, sobre todo de noche, donde sobrepasamos los 5 grados bajo cero. El segundo día, directamente sin Padre nuestro ni nada, seguimos las banderitas a través del cañón del río Grande, que con el agua gélida nos entumece los pies durante un buen rato, ya que hay que correr por el medio durante un buen par de kilómetros. Un poco de arena poco después en la gran duna del valle de la muerte, que nos toca bajar enterita convierte el interior de las zapatillas en área de desastre natural. El campo en el borde de la laguna Cejar, con un atardecer Atacameño compensa el sufrimiento sin duda. La tercera etapa son otros 40 kilómetros con un terreno infernal, que nos obliga a caminar en muchos tramos en donde las rocas, las cañas, y la pendiente no permiten otra cosa. El campamento en la distancia, al borde de un cortado parece que no llega nunca. La tercera etapa es dura, durísima, para mas precisión, pero tan variada que merece la pena la penuria. Después de un ramo seco y extremadamente rocoso, entramos en un cañón completamente lleno de vegetación y agua que parece que no corresponde al enorme desierto que lo rodea. Saliendo del cañón, en el pueblo de Toconao, no adentramos casi de golpe en le Salar de Atacama, una superficie infernal de sal, que con una corriente subterránea de agua, salada, se hace extremadamente dura de atravesar, me hundo repetidas veces y el borde cortante de la sal me abre la piel varias veces, pero al final el campamento se distingue en el horizonte y poco a poco consigo superar la etapa. La etapa larga, el problema que tiene es precisamente eso, que es muy larga, y después de tantos kilómetros acumulados, cualquier contratiempo o terreno difícil de cruzar se nos hace un mundo, pero con el gran secreto a voces de la paciencia, y jamás pensar cuantos kilómetros me quedan, sino cuantos kilómetros he recorrido ya, supero incluso esta, bordeando cuidadosamente incluso un campo de minas, ......sin palabras. La llegada a San Pedro de Atacama es maravillosa, los últimos kilómetros son una fiesta, y la pizza y la Coca Cola a la llegada después de comer liofilizado toda la semana son una bendición. Dos de Cuatro. Sahara Race EGIPTO El Sahara siempre es fascinante ya que siendo la mayor área desértica del mundo cambia tantísimo sin dejar de ser el Sahara, por lo que correr por El Guedida, el famoso desierto blanco tan diferente del resto me atrae enormemente. La carrera empieza directamente entre las grandes moles calizas del desierto del Oeste, y la sensación de pequeñez del ser humano se nota enseguida. El intenso calor hace que deba estar muy atento a la correcta hidratación y debo decir que al final de la etapa, tengo la sensación que no he estado bastante atento. Menos mal que los 42 grados de día, se convierten de noche en unos 22 que permiten dormir a gusto y recuperar. El desierto blanco no defrauda y la segunda etapa nos lleva al corazón del mismo, que con extrañas formaciones rocosas talladas caprichosamente por el viento y me da la impresión de correr por la luna, ....la de La Guerra de las Galaxias. El desierto es como uno se lo imagina, grandes extensiones que no te barca la vista, llenas de....nada, y la verdad es que la experiencia en estas carreras hace que no me desespere con el lento, lentísimo paso de los kilómetros. La etapa larga es todo un desafío a la paciencia, una meseta interminable de 100 kilómetros pone a prueba no solo el físico sino la capacidad mental de superar los retos, característica básica en cualquier ultrafondista, pero poco a poco y con ayuda de un plato de arroz en el kilómetro 60, consigo completar la mas dura. El final, corriendo entre las pirámides de Giza, no tiene precio, millones de años de historia, me rodean, y da la sensación que la esfinge me sonríe. El Ultimo Desierto. ANTARTIDA La antártida es sin duda el continente mas extremo del mundo, las temperaturas que pueden llegar a 80 grados bajo cero, y la desolación que se respira me hacen sentir, como ser humano teóricamente avanzado, absolutamente indefenso y desprotegido. La fuerza que la naturaleza despliega en esta zona del mundo ajusta los niveles de humildad en donde deberían estar siempre. La carrera en si, no tiene nada que ver con las otras, ya que por las condiciones del entorno, extremadamente peligroso, y por condiciones políticas, el Tratado Antártico, no se puede correr por donde se quiera de manera que la organización debe marcar circuitos seguros, y cuentan los kilómetros recorridos, ya que el tiempo es fijo. Cada cala donde el rompehielos que nos sirve de base echa anclas, es de una belleza que nos deja sin palabras. El procedimiento es siempre el mismo, se baja a tierra con unas zodiacs y una vez preparados con el equipo necesario se empieza la etapa a tiempo fijo, para regresar de nuevo a la nave y cambiar de cala. La parte recorrida por la carrera parece enorme, pero al final es solo una pequeña punta de la península Antártica, que nos da una idea de lo que podían llegar a vivir los grandes exploradores. Una tras otra, las etapas se suceden, con salidas intempestivas a cualquier hora del día, o de la noche, para aprovechar las condiciones atmosféricas hasta completar el máximo numero de kilómetros que dadas las circunstancias se pueden recorrer. La fiesta de entrega de medallas se realiza en el puente del rompehielos ya en el canal de Beagle, y después de dos días de navegación en medio de una tormenta cruzando el estrecho de Drake, que no es una broma. Apoyado en la borda, miro el pedazo de estaño que ahora cuelga de mi cuello, en el está escrito 4Deserts y me trae recuerdos de mil momentos sufridos para conseguirlo, mil amigos nuevos que serán para siempre, y de repente me acuerdo de la ficticia sonrisa de la esfinge, ....ahora la entiendo. Mas información: www.4deserts.com www.ultrarun.es

***Publicado en: Runnner's World