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Febrero 2014 - Primeros pasos para correr en el desierto

Correr en el desierto es un sueño, algo que todos los corredores deseamos tarde o temprano, quizás sea por las películas de Laurence de Arabia o por algún documental de camellos, pero el caso es que a muchos corredores nos atrae.

Primeros pasos para plantearte hacer una maratón en el desierto.

Correr en el desierto es un sueño, algo que todos los corredores deseamos tarde o temprano, quizás sea por las películas de Laurence de Arabia o por algún documental de camellos, pero el caso es que a muchos corredores nos atrae.

El problema es que aunque no lo parezca, el entorno es realmente complicado y correr una carrera de este tipo tiene algunos factores que deberemos tener en cuenta, elementos que diferencian claramente una carrera de este tipo de una de montaña y que debemos preparar para estar seguros que completaremos la prueba con éxito.



En primer lugar LA TEMPERATURA

El desierto, según el imaginario popular es un lugar donde hace mucho calor. En teoría si, ya que muchas carreras se desarrollan, quizás para no defraudar esa imagen en meses calurosos, pero no necesariamente hará calor. Las noches en el desierto pueden ser las mas frías que recordaremos.

En cualquier caso, visto que el elemento diferenciador es mas la alta temperatura será eso lo que nos condicionará de cara a muchos factores, entrenamiento, hidratación, vestuario e incluso estrategia de carrera.

El suelo del desierto acumula este calor de manera que en los momentos mas intensos podemos notar como si corriesemos en un horno, el calor viene de todas partes y no sabemos que hacer.

Para ello, basta copiar a los locales, la sabiduría popular es siempre una fuente de conocimientos y mirando a los beduinos lo primero que nos llama la atención es que se cubren.

Los occidentales, cuando vamos al desierto tendemos a empelotarnos, camiseta muy corta, de tirantes, pantalones cortos y chancletas. Para correr nos ponemos zapatillas, menos mal, pero curiosamente nuestra piel, normalmente blanquecina, no aguanta bien los 40º por lo que no es mala idea correr con camiseta y pantalones largos. Los hay ligeros, específicos para eso y nos ahorraremos muchos problemas de insolación.

La cabeza es un elemento a considerar de manera especial. Incluso los mas inconscientes saben que es importante cubrirla. El impacto del sol directo es fatal, por lo que es absolutamente obligatorio correr con algún tipo de protección. Un buff o un pañuelo bastarían aunque es mejor una gorra específica para estos entornos que vienen preparadas con un protector de cuello, otra zona extremadamente sensible al sol.

Como decíamos antes, la alta temperatura nos afectará también a la alimentación, sobre todo a la parte de la hidratación. Por definición, el desierto es una zona que recibe igual o menos de 100 mm/año de precipitaciones lo que quiere decir es que el nivel de humedad es extremadamente bajo. El suelo es seco, el aire es seco y todas las especies que viven allí, que son mas de las que puede parecer a simple vista, se han adaptado para poder sobrevivir.

El hombre, normalmente el menos adecuado para estos climas, también debe hacerlo y compensar la perdida de agua y sales por evaporación es lo mas importante del mundo.

El agua se pierde por todas partes, por el sudor, por la evaporación, por la respiración o por la orina si nos queda algo de líquido aún y la cantidad es increíble. Un simple 2% de perdida de peso empieza a afectar los sentidos y por supuesto nuestra eficacia en carrera, que al final es de lo que se trata, por lo que hay que controlar, y entrenar una buena reposición de líquidos. Utilizar un producto probado en entrenamientos es fundamental ya que de este modo evitaremos el rechazo estomacal, tan típico en casos de deshidratación.

A resaltar además la composición de la bebida isotónica que estemos tomando. La propia palabra implica un equilibrio preciso de agua y sales que debemos respetar. No vale empezar a echar sales en el bote a voluntad, ya que las consecuencias de beber un liquido hipertónico, con demasiada concentración de sales, o hipotónico con demasiada agua, pueden derivar en problemas gástricos y al final en problemas en la carrera. 

EL EQUIPO

Algo hemos hablado ya de este asunto, pero merece la pena resaltar algunos puntos al respecto.

Como comentábamos antes, cubrirse del sol parece la opción mas recomendable, basta ver a los beduinos, que a pesar de tener la tez oscura, se cubren con la túnica del sol del desierto. Muchas marcas técnicas conocedoras del problema fabrican prendas que si bien cubren nuestra piel protegiéndola, no agobian ni dan calor, por lo que son prendas perfectas para el desierto. Una buena transpiración es básica para que la piel pueda realizar sin barreras su función de equilibrar la temperatura.

Menciono de nuevo la cabeza, aunque no insisto, acordaros de la gorra.

Un elemento claramente necesario en casi cualquier carrera seria desértica es la mochila. El entorno es demasiado hostil como para no obligar a llevar un mínimo material de seguridad con nosotros, entre otras cosas una reserva de agua y/o sales,por lo que debemos acostumbrarnos a correr con la casa a cuestas.

Esta será mas o menos voluminosa si la carrera es o no en autosuficiencia alimentaria, es decir, si debemos sobrevivir por nuestros propios medios durante toda la carrera con el las carreras de Los 4 desiertos o es la organización la que nos suministra las comidas.

En cualquier caso, pequeña o grande, la mochila será nuestra compañera de fatigas, y habituarnos a entrenar con ella, para evitar rozamientos indeseados y optimizar la carga puede marcar una buena diferencia. Hay montones de mochilas de diferentes capacidades y sistemas de hidratación en el mercado como para encontrar la que se adecua a nuestras necesidades

EL TERRENO

El desierto, aunque todos piensan que es arena no es necesariamente así. Las grandes, o pequeñas, dunas están en lugares localizados llamados Erg, pero el resto del desierto suele ser una zona árida, con no demasiados desniveles y pedregoso.

Desde un punto de vista del equipo, quizás el elemento diferenciador mas importante sean las zapatillas. Aunque si bien es cierto que la superficie no es particularmente técnica y se podría correr con casi cualquier tipo de calzado deportivo, el rozamiento y desgaste que unas zapatillas normales pueden llegar a sufrir hace que mi recomendación sea utilizar un calzado ligero de trail.

No hace falta una zapatilla excesivamente técnica, pero si un par que este ligeramente reforzada para que aguante el tute que le daremos corriendo por las piedras.

El segundo entorno decididamente característico son las dunas, y aquí entramos en harina de otro costal. De cara a afrontar un Erg hay que tener presente que las dunas están formadas por la arena que lleva el aire, por lo tanto se mueven, cambian de forma a veces cada día. Es importante leer el camino y para ello hay que saber que la cara de barlovento (de donde viene el viento) estará mas dura que la de sotavento (a donde va el viento).

Acertar en la selección de nuestro recorrido atravesando un Erg puede ser decisivo para nuestro esfuerzo y por lo tanto para el resultado de la carrera. La experiencia es un grado, esta claro, pero esto es un truco de los mejores.

El elemento de equipamiento mas clásico y controvertido son las polainas. Correr con la arena de las dunas dentro de las zapatillas hay gente que lo lleva bien y otros no tanto por lo que muchas marcas han sacado diferentes versiones de polainas para evitar que la fina arena nos inunde el reducido espacio de nuestros pies. Desde las tecnológicas zapatillas de New Balance con la polaina incorporada hasta soluciones caseras mas o menos acertadas la elección de una buena polaina puede marcar la diferencia.

La utilización de este elemento aumenta considerablemente la temperatura de nuestra zapatilla por lo que hay corredores, entre los que me cuento, que no molestandonos mucho la arena dentro de la zapatilla, preferimos no llevar nada y parar a quitarnos la arena cada vez que consideramos que ya no cabe mas. Eso implica perder tiempo, pero desde luego en mi caso, no es un problema.

Una mención especial merece la vaselina. Mas como advertencia que como solución. El desierto tiene la particularidad de ser eventualmente ventoso, lo que combinado con la omnipresente arena es lo que se llama tormenta de arena, habituales sobre todo en los meses desde abril hasta Junio y de finales de agosto hasta octubre. La vaselina que se utiliza por muchos corredores como lubricante para la entrepierna y otras zonas de riesgo, pezones y axilas....en este caso es altamente NO recomendable. La imagen de un corredor bien lubricado con vaselina en medio de una tormenta de arena la dejo a vuestra imaginación y a la del inventor del papel de lija......

Prendas técnicas para evitar rozamientos son mucho mejor opción.  

EL ENTRENAMIENTO

El último factor a tener en cuenta es el entrenamiento, aunque debo decir que este no es específico de una zona desértica sino de cualquier competición. Entrenar consiste en adecuar al cuerpo a lo que nos encontraremos en carrera por lo que si debe ser específico es el tipo de entrenamiento que debemos hacer para correr por el desierto.                                    

La característica mas específica que debemos trabajar es la de corre en dunas, en arena con la particularidad de que el famoso retorno de la pisada, el rebote que corriendo en cualquier terreno duro recibe la pierna facilita la siguiente zancada, en este caso no existirá o estará muy minimizado.

Esto exige un trabajo de fuerza específico que nos garantice que podremos aguantar el esfuerzo de correr atravesando el erg y tener fuerza para continuar con el resto de la etapa. 

Si la carrera es por etapas, como la 100km del Sahara, habrá que entrenar también una estrategia de corre en fatiga. Al correr varios días seguidos el cuerpo tiene poco tiempo para recuperarse del esfuerzo y rendir al máximo cada etapa. Este entrenamiento es habitual en carreras de resistencia.

Después de todo esto, quizás a alguien se le hayan quitado las ganas de intentarlo, por parecer demasiado complicado, pero en el fondo, no deja de ser un entorno hostíl al que hay que habituarse y adecuarse, como cualquier otro y la belleza de los paisajes que vamos a encontrar os aseguro que merece la pena.

El desierto es verdaderamente mágico.