Runnner's World (20 articulo/s)

Mayo 2010 - Aventura Extrema en los Kimberleys

Crónica de la carrera de RacingThePlanet Australia 2010, donde 220 corredores recorrieron 250 kilómetros en autosuficiencia alimentaria por el outback australiano.

RacingThePlanet, Australia Aventura extrema en los Kimberleys Cuando uno piensa en correr una prueba extrema piensa en cansancio y sufrimiento, pero la combinación de recorrido, temperatura y humedad han convertido a esta prueba de RacingThePlanet en un extremo entre los extremos, un mas allá del límite que se ha impedido terminar a muchos corredores. --------- Las previsiones eran duras, Australia es una tierra de hombres duros, curtidos por una naturaleza extrema, y que han sabido no solo sobrevivir sino domarla para vivir en sintonía, pero la idea de una carrera extrema en una tierra donde todo es complicado planteaba serias dudas sobre la validez de la idea. Después de un minucioso estudio del terreno, y de múltiples cabalas para hacer coincidir las distancias necesarias con la disponibilidad de caminos o sendas, la carrera estaba lista, y finales de abril era la fecha elegida, ya terminada la estación de las lluvias, que podían arruinar el evento. Cuando uno piensa en la región de los Kimberleys, piensa en grandes desfiladeros rojizos, y ríos caudalosos, que corren desbocados por cerradas gargantas, y eso es precisamente lo que la carrera ofrece. Este panorama, para una carrera normal es ya una prueba extrema, pero si consideramos que son 250 kilómetros en autosuficiencia alimentaria, la empresa se convierte en épica. Los corredores llegan como pueden ya que la explosión del famoso volcán en Islandia a convertido el volar en una experiencia extrema en si mismo, y los 6 españoles inscritos, con historias mas o menos rocambolescas para poder llegar a Kununurra, la población base de operaciones, se plantan por fin en el hotel. Verificaciones técnicas, para comprobar que se tiene todo el equipo, y al primer campamento, que por suerte no esta muy lejos, y allí, mas o menos todos caen en un profundo sueño reparador. La carrera se divide en 6 etapas, y para la primera, una de las mas duras, se da la salida el domingo temprano. La famosa estación de las lluvias debería haber terminado de sobra, pero la humedad residual de la anterior semana lloviendo hace que poco a poco la carrera empiece a cobrarse victimas. No solo los novatos en esta disciplina, como podría pensarse, caen de rodillas ante la deshidratación, sino que grandes corredores con experiencia padecen igualmente el mal que te deja “pa los pollos”, como decía mi abuelo, y el equipo medico debe emplearse a fondo para mantener en carrera a muchos. El segundo campamento, en el rio Dunham, es muy silencioso, los corredores estan extremados y la energía de la adrenalina se ha evaporado dejando a muchos preocupados por el futuro de la carrera, .....y solo es el primer día. Salvador Calvo, español y de León se ha hecho con el primer puesto cómodamente; para el, acostumbrado a terrenos muy técnicos, la etapa no ha sido excesivamente complicada, y ha soportado bien el calor del día. La segunda etapa promete, se recorre una zona llamada los Mini-Bungles, que son formaciones rocosas de formas caprichosas. Debido a que son extremadamente difíciles de acceso, no reciben muchas visitas, por lo que el paso de la carrera en medio del macizo es algo excepcional. El río que recorre la zona se hace muy popular entre los corredores, que han aprendido de las consecuencias del calor extremo del día anterior y se bañan en cada poza. Al final la etapa se concluye mejor que la primera aunque el daño que algunos han sufrido el primer día hace que paguen el segundo. Una impresionante tormenta refresca el campamento por la tarde, aunque mas bien casi lo borra del mapa, ya que además de la intensa lluvia, sopla un fuerte viento que hace peligrar la estabilidad de las tiendas. Por suerte acaba rápido y se da paso a un impresionante atardecer de tonos rojizos que relaja los ánimos. La tercera etapa es la mas sencilla, aunque no se si correr 40 kilómetros por terreno salvaje se puede llamar sencillo, pero servirá para afrontar “el Laberinto” la cuarta etapa que promete ser un desafío. El primer control es espectacular, una poza idílica, en medio de un pequeño cañón, que facilita el baño de los que no tienen tanta prisa, y en el segundo pinturas aborígenes prehistóricas, hacen las delicias de los amantes del arte, de manera que la etapa concluye felizmente cerca de las montañas Cockburn, que serán el destino de los próximos dos días. Salva sigue el primero con tranquilidad, y Juan Manuel Medina se clasifica cuarto en esta etapa, con lo que los ánimos en la tienda española son altos. La tercera etapa es puro Kimberley, un ascenso por un desfiladero, lecho de un río, y una vez arriba en la meseta, se baja de nuevo para entrar en “El Laberinto”, un cañón estrecho con paredes de mas de 300 metros de alto, por donde transcurre un río, que los corredores seguirán hasta el campamento. La mochila, después de tres días comiendo ya pesa menos, pero a pesar de todo, cargar con el peso de lo que necesitamos es siempre un lastre que ralentiza todo. El campamento es fantástico a pesar de la aparente incomodidad, una terraza de arena con una gran poza delante en donde incluso algunos llegan a pescar algo para la cena, y una manta de estrellas para cubrirse, que mas se puede pedir? La quinta etapa es la decisiva, serán 100 kilómetros, de los que los 12 primeros son la salida del Laberinto, y por lo tanto durísimos en cuanto al terreno. Poco después de la salida del campamento, las orillas del río desaparecen y no queda otra que continuar a nado, unos 300 metros, lo que se convierte en un espectáculo. Un tramo increíblemente pedregoso nos indica que salimos del desfiladero y un camino sencillo de seguir nos facilita la marcha, hecho llegado al Karengi Trail, que seguiremos hasta el final de la etapa. Este camino recorre vastas superficies en la desembocadura del río Pentecost, y aunque después de la estación húmeda hay mucha mas vegetación de la habitual, se nota la sensación de espacio abierto, ....de grandeza, y de estar corriendo en medio de ninguna parte. Las marcas de la organización, cintas rosas, o luces químicas de noche se convierten en nuestro único contacto con la civilización, y hacemos lo posible por no perder ninguna de ellas. El Karengi Trail llega hasta la Gibb River Road, un de las mas conocidas rutas de 4x4 del oeste de Australia, y seguimos las marcas que nos llevan por ella unos 20 kilómetros hasta el último campamento, una fantástica poza del río Pentecost que a pesar de tener algunos cocodrilos que nadan por allí, nos dicen que son de agua dulce, y no hay nada que temer, .....en cualquier caso, esperamos a que se tire algún otro al agua primero, ...solo por precaución... La ultima etapa fue una fiesta, ...no estaba revisto que lo fuese, ya que originalmente era una etapa dura, pero al final, con un corte estratégico de 6 kilómetros se quedó en un paseo de fiesta, que es lo que muchos podían soportar, y casi todos querían, y la llegada al rancho El Questro es el Xangri-la del corredor de aventura, ....pizza, cerveza, y una ducha. La carrera no ha sido dura, ha sido durísima, no solo por el tipo de terreno, extremadamente difícil de recorrer, sino por las condiciones meteorológicas. De los 206 corredores inscritos, el volcán islandes, ya se cepilló 18, que no pudieron llegar, y de los 188 que tomaron la salida, solo 117 han conseguido completar la prueba. La clasificación queda como sigue: 1º Salvador Calvo Redondo 47 España 31:25:00 2º Francesco Galanzino 48 Italia 32:01:21 3ª Lia Farley 39 USA 32:34:18 --- 6º Juan Manuel Medina 38 España 34:59:54 23º Emilio Jose Martinez Quijada 35 España 44:35:08 31º Julio Cesar Antolín Rey 48 España 47:25:21 59º Miguel Angel Esteban Hontoria 43 España 55:25:14 65º Ana Sebastian Vendrell 33 España 57:36:13 Mas información: www.4deserts.com Despiece 1 NATURALEZA en estado puro RacingThePlanet – Australia se caracteriza por la relación intensa que el corredor tiene con el entorno, la fauna local y la flora serán determinantes a la hora de plantear cada etapa. Rocas, spinifix (arbusto de hojas finas y cortantes), y hierba alta son el pan nuestro de cada día, y el avance se hace extremadamente lento en este terreno, conviene, para no desanimarse, tirar el cronometro, y sobreponerse a la falsa idea que en una carrera se corre siempre, ....bueno, en esta no. Si esto lo combinamos con hormigas de fuego, arañas, serpientes, lagartos canguros, wallabies, y dingos, cada mañana, cuando se sale es el principio de una auténtica aventura. Despiece 2 MAS allá de los 4 desiertos. RacingThePlanet, la organización de Australia 2010, es también la responsable del conocido retos de Los 4 Desiertos y para aumentar mas aún el interés decidió hace ya tres años que realizaría una nueva carrera que cada año cambia de localización, lo que algunos definieron como “la carrera perfecta”. El primer año se seleccionó Vietnam, en la región de Sapa, el segundo el Fish River Canyon en Namibia, y Australia es la tercera de estas carreras itinerantes. 2011 esta prevista en Nepal, por los alrededores de Mustang. Para mas información puedes ir a: www:4deserts.com Escrito por: