Pianeta Running (25 articulo/s)

Marzo 2009 - Un Millon de pasos

La historia completa de los 4 desiertos, el conjunto de carreras mas duras del mundo.

UN MILLÓN DE PASOS 4 desiertos, 4 aventuras, un reto Son carreras a pie, pero carreras extremas, y Racing the Planet ha elegido los 4 desiertos mas inhóspitos como destino. La revista Time las ha seleccionado recientemente como el segundo evento deportivo mas duro del mundo, después del Paris-Dakar, y humildad aparte, soy el único español que las ha terminado. LOS PRIMEROS PASOS Ya la primera vez que oí hablar del proyecto me pareció una locura, pero visto que desde hace unos años que tengo una especie de hambre de locuras, decidí estudiarla. Los destinos son 4, a cual mas duro y lo lógico es que si alguien está tan loco como para intentar correr alguna carrera de este tipo se plantee un máximo de una cada año, pero en un alarde de “mas difícil todavía….” lo planteé todo en un año, las cuatro carreras, con un par… Las cuatro carreras son iguales, es decir, por etapas, de 250 kilómetros y en autosuficiencia alimentária, de manera que los planteamientos de entreno y equipamiento varían poco, quizás ligeramente por las características climáticas de cada destino. Siendo 250 kilómetros cada una y considerando que cada paso mide un metro, que puede que después de tantos kilómetros sea algo optimista, decidí llamarlo 1 Millón de Pasos, como también hizo el primer italiano Checco Galanzino, y me puse en marcha con el tórrido asunto del patrocinio. Como era de esperar, y eso que todavía no había crisis, los resultados fueron mas que negativos, pero como una vez que uno se convierte en ultrafondista no te para nada ni nadie el proyecto siguió su curso hasta el primer reto Gobi 2007. • Gobi March El desierto del Gobi es, como muchos desiertos, muy seco, por eso se llaman así, pero la característica que lo convierte en extremo es su viento, ráfagas de viento fortísimo se levantan en cualquier momento para arrasar todo lo que pillan a su paso. Afortunadamente, en junio de 2007, no lo sufrimos. El viaje es ya en si una aventura, ya que la carrera, comienza en Kashgar, la ciudad mas importante de la Ruta de la Seda en el oeste de China, y para llegar allí, hay que coger un mínimo de tres aviones. La prueba empezó movida, con lluvias en donde no llueve desde hace años y torrentes desbordados que se llevaron el primer campamento de manera que la aventura no defrauda. La carrera se desenvuelve toda por cañones al sur de Kashgar, y las vistas son espectaculares. Esta es una zona con mas de 600 montañas de mas de 5.000 metros y se siente uno como en una especie de Vaticano natural, básicamente muy pequeñito. Cada recodo del río, que circula por debajo nuestro nos abre ante nosotros unos paisajes que cortan la respiración, pero la mayor de las emociones fue la tercera noche que pasamos en casa de familias locales Taijik. Su amabilidad y su generosidad para compartir lo poco que tenían se nos ha quedado a todos grabado en el corazón para siempre y cuando al día siguiente partimos para cruzar el paso mas alto de la carrera, a casi 4.000 metros, todos teníamos alterada nuestra escala de valores de las cosas importantes de la vida. La subida, da paso a la bajada y como es normal en estas carreras, después de tres etapas de “calentamiento” de unos 40 kilómetros cada una, viene la etapa larga, que ronda los 80 kilómetros. Una máxima que Racing the Planet lleva a rajatabla es que si hay dos caminos para llegar de un punto al otro, siempre se elije el mas difícil, y en esta carrera de verdad lo cumplen, de manera que al cambiar valle, empezamos a cruzar ríos hasta perder la cuenta, y cuando digo cruzar es literal, mojándose los pies, vamos. Los kilómetros se van sucediendo como en una película, como si no estuviéramos presentes, ya que cuando el cuerpo llega a niveles de agotamiento elevados, muchos movimientos se hacen de un modo automático y parece que no tenemos nada que ver con la realización del mismo. Un breve traslado en autocar y la ultima etapa, de escasamente 10 kilómetros, se corre en el propio Kashgar, con la llegada en la plaza de la mayor mezquita de China, la de Id Kah. La prueba ha sido muy dura, y parece mentira que seamos posibles de correr en breve otra carrera semejante, pero es lo que tienen los retos, nadie los regala. EN CUADRO APARTE Autosuficiencia, que bonita palabra. ¿Que quiere decir, eso?, pues muy fácil, que cada uno se apaña como puede, ya que la organización solo suministra el agua durante toda la semana, y no para la ducha precisamente. La comida, la ropa, el saco de dormir, todo tiene que caber en una pequeñita mochila que hay que llevar, además de una serie de material de seguridad que la organización obliga tener siempre a mano. Eso, sumado a los elementos con clasificación de imprescindibles, como la maquina fotográfica, la colchoneta para dormir, y lo que cada uno elija, convierte a la “pequeña mochila” en un peso muerto de entre 7 y 15 kilos que hay que llevar toda la semana a la espalda • Atacama Crossing Segunda carrera de la serie y segundo palizón en poco tiempo. Además de ser el desierto mas antiguo del mundo con mas de 14 millones de años, el desierto de Atacama es el lugar mas seco de la tierra, de hecho hay zonas en Atacama que no han visto el agua en siglos. El periodo del año, terminando el invierno, nos hacia prever unas temperaturas excepcionalmente bajas, con lo que además de estar por encima de los 3.000 metros toda la carrera era otro factor a tener en cuenta, el frío. Teniendo que llevar TODO, lo que necesitamos para la carrera en una mochila, el tener que llevar muchas cosas de abrigo se convierte en un problema, porque cuanto mas abrigan, mas pesan, con lo que seguramente la mochila de Atacama ha sido la mas pesada de todas. Salimos de San Pedro de Atacama, hacia el este, en donde acampamos por primera vez y efectivamente se empieza a sentir el frío casi de inmediato. De noche alcanzamos los 5 grados bajo cero dentro de la tienda, y yo, menos la mochila y la comida, todo lo demás, lo llevaba puesto. La carrera se desenvuelve por la zona de San Pedro de Atacama, el norte de Chile y muy cerca de Bolivia, y se recorren los parajes mas espectaculares. Nombres míticos y evocadores, como el Valle de la Luna, el valle de la Muerte, el Salar de Atacama, los vamos a conocer muy bien, muy de cerca, y de un modo que no hace nadie que no esté un poco loco, …a pie. Las etapas son igual que en China, repartidas en 4 mas “cortas” de 40 kilómetros y una mas larga de 80 o 90 kilómetros a terminar en dos días y para rematar la ultima etapa que yo llamo “de exhibición” de 10 o 12 K. La carrera es dura, lo primero por la cercanía del Gobi, y el desgaste que eso implica, y lo segundo por la prueba en si. El terreno es extremadamente duro, imposible de correr en muchos tramos y mentalmente muy exigente. Hacer muchos kilómetros por un terreno que te masacra las articulaciones, y que parece que no termina nunca, exige una gran concentración y aprovechar los momentos de descanso al máximo para recuperar lo mejor posible. No debemos olvidar que siendo una carrera por etapas, la estrategia, y el guardar las fuerzas para el momento justo es tan importante como el entrenamiento que hayamos realizado. Esto, combinado con unas enormes ganas de disfrutar la experiencia, y de hacer nuevos amigos, puede convertir algo que inicialmente es una simple prueba deportiva en una experiencia de vida. EN CUADRO APARTE EL CONCEPTO DE “ESENCIAL” Cuando uno empieza a preparar el equipo para una carrera de este tipo, de 250 kilómetros por etapas y en autosuficiencia, todos tenemos la sensación que podemos llevar todo lo esencial y no hay problema. El problema empieza cuando después de apilar lo “esencial” encima de la mesa, lo pesamos y vemos lo que abulta, nos encontramos con que NO podemos físicamente llevar tantas cosas. Así que empezamos a revisar infinitamente la lista y a eliminar objetos “esenciales”, que ya no lo son. Es increíble con que pocas cosas se puede vivir, y no echar de menos nada. • Sahara Race La tercera de las carreras se desarrolla en el Sahara Egipcio. El Sahara es la extensión desértica mas grande del mundo y la que alcanza temperaturas mas extremas. En “El Guedida”, el desierto blanco, corremos, rodeados de las extrañas figuras de piedra caliza blanca que emergen de la dorada arena y que le dan un aspecto extraño. La primera sensación es que pare que corremos en medio de un escenario de “La Guerra de las Galaxias”, un paisaje extraordinario y un pueblo extraordinario. Desde El Cairo, se realiza un traslado en autocar como siempre al primer campo, desde el que comenzará la prueba y eso nos da oportunidad de ir conociendo a nuestros compañeros de sufrimiento. Los campamentos son oasis de paz y de amistad, después de recorrer las ardientes arenas, intentado vislumbrar el siguiente punto de control es como llegar a casa. Los voluntarios y la organización se desviven por facilitar la ya difícil experiencia y están siempre a nuestra disposición. El fuego central, donde se concentra toda la actividad del campamento, y donde todos pasamos cada día varias veces a coger agua caliente para las comidas, se convierte en el foro de nuestra comunidad, en el punto neurálgico del campo, bueno, este y la enfermería, que también esta bastante solicitada. Sobre todo a partir del tercer día. Esta carrera esta caracterizada por los grandes espacios abiertos, pero a lo largo, enormes superficies de……nada, que nos hacen vivir la autentica experiencia del desierto clásico, es decir, lo que la gente piensa, cuando piensa en el desierto. Las etapas varían de tipo de terreno y se hacen muy llevaderas, dentro del palizón, hasta llegar a la ultima de 100 kilómetros, la mas larga planteada por la organización desde sus inicios, y lo cierto es que después de todos los kilómetros que llevamos acumulados, se hace interminable, la subida a una meseta y el infinito recorrido por encima hasta descender por el otro lado al último campamento parece que no acaba nunca, aunque la parte nocturna siempre me ha gustado, el cansancio nubla los sentidos y hay que recurrir toda la experiencia de ultrafondista para seguir avanzando. La llegada es una etapa memorable, fuera de clasificación, los últimos 8 kilómetros se corren por las pirámides Gizah en El Cairo, con la llegada en un punto panorámico que corta la respiración. Cada uno celebra como quiere y puede el final de este reto, y los mas nos tiramos en plancha a la pizza y la Coca Cola, que tenemos a disposición en la meta. El reto esta casi cumplido, solo falta una, y promete ser una verdadera aventura. • El Ultimo Desierto, la Antártida. Esta carrera es particular, en todos los sentidos, es la única del mundo de sus características a desarrollarse en este continente, y cuando empezamos a darnos cuenta del fregao, entendemos porqué. El punto de cita, siempre inaccesible, es en Ushuaia, la ciudad mas al sur del mundo y que se encuentra en la Patagonia Argentina. Allí se embarca en un rompehielos con el que después de atravesar el estrecho de Drake, dos días y dos noches de locura, con el barco que se mueve como una cáscara de nuez, llegamos a la península antártida. El problema es que así como otras carreras de la serie son mas fáciles de gestionar la etapas, aquí no. Aquí existe una ruta, muy poco flexible, que realiza el barco y a la que nos debemos adaptar, realizando las etapas cuando se puede. La rutina diaria cambia radicalmente respecto a las otras tres carreras, empezando por las comidas, que realizándose en el barco, suelen ser excelentes. El destino diario lo decide el capitán, junto con una bióloga a bordo que hace las labores de Jefe de expedición, y con un representante de la organización de Racing the Planet, y dicho destino debe respetar las reglas del Tratado Antártico. Una vez en destino, normalmente muy temprano por la mañana, la organización desembarca, junto con una bióloga, para trazar el recorrido sin afectar a fauna local y a eso de las 5:00 suena diana. A las 5:30 se desembarca y a correr hasta que haya que irse a cambiar de sitio. La cantidad de nieve de este año, completamente desproporcionada respecto a lo habitual de la estación, hace que debamos realizar 2 etapas diarias para poder alcanzar el mayor numero de kilómetros posibles, pero a pesar de todo, con los recorrido tan pequeños que la misma nieve nos obliga a hacer, no se alcanzan grandes distancias. Las cosas empiezan a complicarse el tercer día con una ventisca de nieve que nos obliga a correr solo una etapa de 5 horas y cuando ya empiezan a aparecer los primeros síntomas de hipotermia, se suspende la prueba y nos replegamos a la base. A partir de este día, las condiciones se convierten en peor que malas y una tormenta con vientos de mas de 100 kilómetros por hora y olas de 10 a 12 metros nos impide incluso anclar en los destinos previstos, de manera que el capitán toma la decisión de regresar a la base en Ushuaia recortando la aventura respecto a lo previsto, pero dado que era la decisión correcta y casi todos nos tomamos esta ultima carrera como una especie de premio, lo asumimos con alegría. La travesía de regreso, con un mar durísimo de fondo, se convierte en la ultima etapa, la mas dura de todas, y con un montón de retirados, pero al final, el acogedor canal de Beagle, llegando al continente, nos permite celebrar mas que decentemente la ceremonia de entrega de premios, en donde nos dan la ultima medalla de reconocimiento de la hazaña. 4 carreras de 250 kilómetros, prueba superada. El reto ha sido duro, mas de lo que pensaba, pero por otro lado, emocionante. La lucha contra el cansancio, en 4 destinos tan distintos y viajando por el mundo entero para rematar la faena. Lo dicho, una paliza. Mas información: www.ultrarun.es www.4deserts.com