¿Te imaginas correr en la Antártida?
RacingThePlanet, El Último Desierto 2024
Cuando se piensa en esas extensiones de nieve y hielo interminables, en un clima extremo y por supuesto unas temperaturas bajo cero cuando hace bueno, uno se pregunta si es posible completar una prueba deportiva en esas condiciones y la repuesta es SI, RacingThePlanet, organización Americana lleva haciendo esta carrera desde hace ya unos cuantos años y la tendencia es de crecimiento.
RacingThePlanet lleva moviéndose por el mundo con sus carreras desde hace mas de 20 años, cuando fundó el reto de Los 4 Desiertos.
El nacimiento de estas carreras míticas empieza allá por 2003, cuando se celebra la primera edición del Gobi March por el desierto de Taklamakán con 250 km en 6 etapas en autosuficiencia alimentaria en el oeste de China. A partir de ahí, cada año se va añadiendo una carrera nueva con Atacama en 2004, Sahara Race en Egipto en 2005 y como remate, se completó con el Ultimo Desierto en 2006.
El último Desierto es un poco la guinda del pastel, el Gran Premio de Los 4 Desiertos con una carrera brutal en la Antártida, el continente perdido pero con algunas características que la hacen muy diferente a los demás desiertos y totalmente única.

Ushuaia, ciudad austral
Los Argentinos la llaman la ciudad mas austral del mundo. Para los Chilenos es Puerto Williams.

El Plancius
Nuestra casa para las próximas dos semanas

La seguridad es lo primero
Una practica de salvamento es lo primero que se hace nada mas embarcar.

Mar de Hoces
El Español Francisco de Hoces descubrió estas aguas unos 70 años antes de Drake.

Hielos casi eternos
Nos dirigimos a un mundo muy diferente al nuestro, con hielos que llevan miles de años ahí.

Reino animal
Además del tiempo atmosférico, aquí son los animales los que mandan.
Las carreras de RacingThePlanet tienen como inicio la ciudad anfitrión y en el Último Desierto es Ushuaia. De Ushuaia dicen que es la ciudad más austral del mundo, aunque los Chilenos tienen algo que decir sobre eso y reclaman para Puerto Williams, algunos grados más al sur, ese honor.
De allí se embarca en un rompehielos hacia la península antártica y el barco servirá a partir del cruce del estrecho como base operativa durante toda la carrera. Lo del “cruce del estrecho”, que he mencionado casi de pasada es el origen de mucho estrés ya que el mencionado estrecho es nada mas y nada menos que el conocido como “de Drake”, si, el famoso corsario y posterior Sir que como pasa en esa zona del mundo, los ingleses cambiaron el nombre del inicial que era el Mar de Hoces, bautizado por Francisco de Hoces casi 70 años antes. Drake ni había nacido.
Una vez en la península Antártica, o mejor dicho, en las islas Shetland del sur, que están algo antes empieza propiamente dicha la carrera y a partir de aquí la rutina es bastante similar, pero siempre en manos del tiempo que es el que controla todo por ahí abajo. Hace unos años se elegía una localización para desembarcar y allí se realizaba el recorrido. Hoy en día, con el aumento considerable de los barcos turísticos en la zona, cada localización debe ser reservada con bastante antelación y eso limita mucho las opciones de movimiento. Por ejemplo, antes, si hacía malo en un lugar, se podía cambiar sin problemas buscando condiciones mas favorables, ahora ya no es posible hacer eso o es mucho mas complicado.
El cualquier caso, el proceso no cambia mucho, el director de carrera baja con un equipo de gente seleccionada y un biólogo del barco y entre los dos se negocia el recorrido respetando distancias a colonias de pingüinos o posibles grietas en la nieve. La seguridad es lo primero.
Lógicamente se intenta hacer lo mas largo posible, pero por las condiciones habituales suele ser desde 1 km hasta raramente un máximo de 5.
Mientras tanto, el resto del equipo va marcando y una vez marcado se da el OK por radio y bajan los corredores que empiezan lo antes posible a dar vueltas al track seleccionado el máximo posible de horas. Desgraciadamente en la Antártida no se puede hacer un prueba deportiva en linea y os explico porqué.

Se baja a marcar
Lo primero es decidir el recorrido y marcarlo.
Son las 4 A.M.

Paisajes abrumadores
El entorno deja completamente sin palabras.
Cada angulo, cada vista es brutal

Antactic Ultramarathon
En la isla de la Media Luna, la primera parada, se llega a correr 12 horas y se completa el primer Ultramaratón de la Antártida.
Las condiciones en el continente perdido cambian con celeridad y pueden pasar de una situación soleada y con buena temperatura a nula visibilidad y frío intenso. La responsabilidad de tener gente corriendo y repartidos en mucha distancia es demasiado alta por lo que todas las actividades deportivas deben ser en círculos. Todas las actividades que se realizan en la Antártida están regidas por el Tratado Antártico, firmado en 1959 por las naciones más importantes del mundo que “asegura el continente como reserva natural dedicada a la paz y a la ciencia”, sorprendente que se hayan puesto de acuerdo, pero eso dicen. Por otro lado, teniendo en cuenta el creciente número de explotadores turísticos de la Antártida que ya he mencionado antes, más de 200 barcos cada año, se creó en 1991 la IAATO, una organización privada que intenta controlar, con bastante éxito, debo decir, las actividades turísticas.
Nuestra carrera, y cualquier otra prueba deportiva que se celebre al sur de la latitud 60º funciona siempre bajo estas normas y en cada una de las diferentes localizaciones de desembarco previstas debe ser reservada con antelación.
En cuanto a la parte deportiva, esta carrera es totalmente diferente a las otras de Los 4 Desiertos. En cada desembarco se mide por tiempo mas que por distancia y se sigue dando vueltas al recorrido seleccionado hasta que se agota dicho tiempo de estancia permitido en la reserva de la IAATO. En ese momento se mide la distancia recorrida por cada corredor y todos subimos al barco de vuelta a descansar. Mientras se come o se duerme, el Plancius que así se llamaba nuestro navío, se desplaza al siguiente punto de desembarco para volver a correr otra etapa.
La carrera termina cuando el primer corredor completa los 250km establecidos.

Mapa de ruta
Los puntos de desembarco según la ruta realizada. No en todos se pudo correr, pero cada uno fue memorable.

Salida, meta y punto de control
Solo hay un punto de control, sea la distancia que sea y sirve tanto de salida, de meta o de avituallamiento.

El aburrimiento no existe
Aunque dar vueltas a un circuito puede parece aburrido, la Antártida hace que no sea así. Cada vuelta es diferente.
Este sería un esquema obtenido del boletín elaborado por la tripulación del Plancius y enviado a todos los participantes en donde se ve claramente las paradas realizadas. No en todas fue posible correr por lo que no todos los desembarcos fueron etapas de la carrera.
La parte deportiva como he contado es mas o menos rutinaria, aunque el entorno es espectacular pero la parte que mas me gusta a mi de esta carrera es decididamente la parte emocional. Es decir, no es el hecho de correr sino DONDE estamos corriendo.
No sabría decir qué proporción de la humanidad ha viajado a la Antártida, pero seguramente es increíblemente baja por lo que ya eso es un privilegio, pero además basta levantar la cabeza un segundo del track para darse cuenta de lo que nos rodea, de donde tenemos la suerte de estar, y ya de paso, correr y eso para mi es lo EXCEPCIONAL. A pesar de las muchas horas que los corredores han tenido que discurrir dando vueltas a un circuito desgraciadamente no muy grande, eso no ha quitado ni un ápice de interés a cada una de las localizaciones que Ali, nuestra jefa de expedición del Plancius ha seleccionado con nosotros.

La equipación es esencial
En estas latitudes, lo que se lleva puesto puede hacer la diferencia entre disfrutar o no y en casos extremos entre la vida y la muerte.

Atardeceres de película
Los cambios de luz son dramáticos en la Antártida y un atisbo de atardecer nos da la posibilidad de paisajes alucinantes.
Foto: @ThiagoDiz

Cambios de medida
La inmensidad de lo que nos rodea hace que seamos minúsculos respecto al paisaje.
La Antártida no deja indiferente, no es una carrera normal en la que el paisaje por estupendo que sea, acaba mezclándose con el de la siguiente prueba que corremos y al final es complicado recordarlos, la Antártida es sencillamente magnífica y un viaje a esos parajes queda grabado en tu alma para siempre.
Como anécdota casi final, el equipo de guías del barco nos preparó en la isla Danko lo que se llama una Zambullida Polar, es decir, tirarse al agua surcada de pingüinos y icebergs pequeñitos, ósea, bastante fría con solo el fardahuevos o lo que cada uno llevaba debajo.
Es una experiencia reveladora que recomiendo ya que te hace darte cuenta en unos pocos segundos lo duro que puede ser vivir en la Antártida.
En la Isla Decepción, enfrente de la base Española en la Antártida completaron la carrera todos los corredores con el suizo Reinhold Hugo como primer clasificado con 251km y Yasmin Stoderegger, como primera mujer, con 243,2 km. como distancia final. De ahí y con una rápida visita a la estación ballenera de Whalers Bay ponemos rumbo al norte de nuevo para cruzar un relativamente calmado Mar de Hoces, completar nuestra expedición deportiva a la Antártida y desgraciadamente volver a casa.

Polar plunge
En enfrentamiento al frio extremo es siempre un reto y hacerlo rodeado de pingüinos y icebergs es aún mas. emocionante.

Paisajes increíbles
En la Antártida puede surgir en cualquier momento un rincón de brutal belleza o un iceberg flotando a la deriva.

Experiencia única
La experiencia de pasar unos días en la Antártida no es comparable a nada que haya vivido antes.

Hielo fosil
Podría ser que el hielo que tengo en la mano se creó hace miles de años. Son pensamientos que impresionan.

Isla Decepción
La última etapa se corrió enfrente de la base Española de la Isla Decepción, una caldera de un antiguo volcán.

Gracias a buenos amigos
He podido ir equipado mejor que bien.
Gracias @TheNorthFace
Gracias @Rab
Gracias @XBionic
Gracias @PowsterStudios
Gracias @ElCalden
Gracias @Columbia
Gracias @Garmin
Gracias @Falke
